Rusia Niega Las Acusaciones De Ciberataque Y Se Tensa La Relación Con EE.UU.

Washington Había Señalado A Moscú Como Responsable De Ataques De Hackers Para Influir En La Campaña Para Las Elecciones Presidenciales De Noviembre.

Rusia negó las acusaciones por parte de Estados Unidos que le apuntan como responsable de varios ciberataques con la intención de influir en la campaña electoral en el país, lo que amenaza con lastrar aún más la relación entre los dos países. "Las acusaciones carecen de fundamento y no se basan en hechos", dijo hoy en Moscú el viceministro de Exteriores, Serguei Riabkov, y aseguró que su país le ofreció en varias ocasiones colaboración a Washington en la lucha contra los delitos online. "Y hasta ahora no hemos recibido respuesta", aseguró. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, consideró que las acusaciones son "tonterías" y alegó que la web del presidente ruso, Vladimir Putin, es atacada por decenas de miles de hackers cada día. "Muchos de ellos con origen en Estados Unidos", aseguró citado por la agencia de noticias Interfax. "Y nosotros no culpamos al Casa Blanca o a Langley", dijo en referencia a la sede del servicio de inteligencia exterior, la CIA. El ex presidente del Parlamento ruso, Alexei Pushkov, acusó a Washington de tener un doble rasero, en referencia al masivo programa de espionaje de su Agencia de Seguridad Nacional (NSA). "Rusia es acusado de ataques de háckers por todos los servicios estadounidenses que juraron que la NSA no espiaba ni a ciudadanos estadounidenses ni a líderes extranjeros", dijo citado por la agencia Tass. El tema del hackeo enturbia más la relación entre Washington y Moscú, ya tensas por el apoyo de Rusia a las fuerzas del régimen de Bashar al Assad en Siria en su potente ofensiva contra los milicianos rebeldes. Las reacciones de Moscú llegaron después de que el viernes el Gobierno estadounidense acusara directamente a Rusia de intentar "interferir con el proceso de elecciones de Estados Unidos" mediante ataques que contaron con la bendición del Kremlin contra sistemas informáticos de organizaciones e instituciones políticas, entre ellas cuentas de correo del Partido Demócrata. El Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos y el director de la inteligencia nacional afirmaron en un comunicado conjunto estar seguros de que Rusia está detrás de esos ataques. "Estos robos y revelaciones tienen como fin interferir con el proceso de elecciones de Estados Unidos", señalaron. "Creemos, en base a la dimensión de esos esfuerzos, que sólo los más altos funcionarios rusos podrían haber autorizado estas actividades". Los e-mails del Comité Demócrata Nacional filtrados en julio expusieron una fuerte oposición al precandidato demócrata Bernie Sanders, lo que llevó a la renuncia de la líder de la formación, Debbie Wasserman Schultz. Después se supo que el ataque había tenido mayor alcance y ya entonces se sospechó de Rusia. El Departamento de Seguridad Interior dijo que las revelaciones a través de páginas web, incluyendo Wikileaks, "son congruentes con los métodos y motivaciones de los esfuerzos dirigidos por Rusia" e interferencias similares de Moscú con la política en otras partes. Sin embargo, señalan que es "extremadamente difícil para un hacker manipular el recuento de votos o los resultados electorales de todo un país mediante ciberataques". Al fin y al cabo, señalan, el sistema norteamericano está muy descentralizado y en cada estado y municipio hay una serie de medidas de seguridad. Sin embargo se ha pedido a los funcionarios de todos los niveles que permanezcan alerta. Además, el viernes la plataforma de revelaciones Wikileaks publicó en la red la primera parte de una serie de documentos sobre la correspondencia por e mail de Clinton con el jefe de su campaña John Podesta. Sin embargo las indicaciones sobre posibles conflictos de intereses de la ex secretaria de Estado son vagas. (Fuente: DPA)