El Precio Del PC

La Fallida Elección En La CUT No Es El Único Lugar Donde El PC Ha Tenido Que Pagar Los Costos De Defender, Por Primera Vez En 36 Años, Su Condición Oficialista.

“Nos pareció necesario contar la historia completa porque se dicen muchas cosas falsas sobre uno, en especial en estos tiempos”. El viernes 9 en la Casa del Maestro, en el centro de Santiago, Jaime Gajardo presentó su libro biográfico Gajardo… ¡y qué fue! La reivindicación del Magisterio. En el texto -que en su descripción dice contener “detalles desconocidos” de la vida del dirigente gremial- el presidente del Colegio de Profesores repasa su carrera política desde sus orígenes hasta “las luchas de los profesores” de los últimos años. En el lanzamiento, a un mes de la inscripción de las listas paras las elecciones que renovarán la dirección de la organización, agendadas en principio para noviembre, Gajardo estuvo acompañado por el integrante de la comisión política del PC Juan Andrés Lagos y por decenas de sus compañeros y amigos, pero de opositores o de miembros de otras fuerzas políticas que participan activamente en el gremio, casi nada. En 2013, Gajardo ganó su segundo período a la cabeza del magisterio junto a una alianza de las fuerzas de la entonces naciente Nueva Mayoría. Eran otros tiempos. Hoy, ese escenario es casi imposible de replicar y amenaza seriamente la continuidad del dirigente comunista en uno de los gremios más poderosos del país. El Colegio de Profesores no es el único lugar donde el PC ha tenido que pagar los costos de defender, por primera vez en 36 años, su condición oficialista. Esta semana los comunistas enfrentaron  la derrota de Bárbara Figueroa en la presidencia de la CUT, y en el área estudiantil universitaria el Frente Amplio -vinculado a los diputados Giorgio Jackson y Gabriel Boric- inició las conversaciones para articular una inédita alianza de las fuerzas de izquierda que en los próximos meses le compita al PC. La tesis impulsada por la dirección que ha liderado Guillermo Teillier de que la colectividad aun cuando formara parte del gobierno tendría “un pie en la calle y un pie en La Moneda”, no logró los resultados esperados. Con la caída de Figueroa en la CUT en el PC se encendieron las alarmas con miras a la batalla que se viene en el Colegio de Profesores. A principios de año, Gajardo corría con ventaja para revalidar por tercera vez la presidencia del Magisterio. Con el transcurso de los meses, sin embargo, la articulación de todo un arco de fuerzas opositoras, incluso con militantes de partidos del oficialismo, pone en serio peligro su reelección. Fuentes de la comisión política del Partido Comunista aseguran que lo más probable es que para tratar de esquivar una nueva derrota en una de las organizaciones sociales más importantes del país, el actual líder de los profesores no va a encabezar la lista de la colectividad y cumplirá un rol secundario. Las críticas a un “excesivo oficialismo” de Gajardo y a su papel en la tramitación del proyecto de Carrera Docente han impactado en la popularidad a la baja del dirigente comunista. “La Nueva Mayoría ha perdido espacio porque no toma las demandas del Magisterio. En ello, Gajardo ha jugado un rol de peón del gobierno y no de defensor de nuestras demandas”, explica Eduardo González, líder del Movimiento por la Unidad Docente. “En las negociaciones de los últimos años, a pesar de los rechazos de más del 95% del profesorado a las propuestas del gobierno, Gajardo no ha sido capaz de ponerse a la cabeza, por el contrario, le dio la espalda al gremio y se puso la camiseta de la Nueva Mayoría. El profesorado no le va a perdonar nunca esa actitud”, afirma Darío Vásquez, que encabezará la lista de la disidencia que pretende desbancar al PC en noviembre. Los primeros enfrentamientos entre oficialismo y disidencia en el Magisterio ya comenzaron. Se han repetido los desencuentros entre las partes para constituir el Comité Electoral, que el jueves 8 -tras dos reuniones fallidas- se conformó sin la presencia de todos los involucrados, incluido Gajardo, que se retiró antes de la cita. Mientras unos acusan a la dirigencia PC de querer dilatar la constitución de la instancia, la directiva de Gajardo alega que no se está respetando el principio de pluralidad requerido para que ese comité inicie su trabajo. El líder del Magisterio cree que la unidad de la disidencia está “pegada con engrudo y que al otro día va a estar desunido”, defiende el acuerdo obtenido con el gobierno en la carrera docente y asegura que la única gestión que en los últimos tiempos ha democratizado a la organización es la suya. 
“A mí me instalan sellos o carteles de oficialista cuando no hay ninguna evidencia al respecto. Son estigmas que nos han colgado”, explica Gajardo. 
Los Días Difíciles De La CUT
En los próximos días el vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Nolberto Díaz, llegará hasta las oficinas del Tribunal Electoral Regional (TER) para impugnar formalmente las elecciones de la multisindical. El dirigente DC, que se ha asesorado con abogados del partido, como Ramón Briones y Hernán Bosselin, pedirá con documentos en mano la anulación de los comicios que, en mayoría relativa, le dieron la ventaja al PS Arturo Martínez por más de 30 mil votos, pero sin los consejeros necesarios para llegar a la presidencia. Nadie quiso pactar con él.
Entre otras irregularidades, Díaz denunciará a varios sindicatos que participaron del proceso a pesar de que según la Dirección del Trabajo figuran “en receso”, lo que en la práctica les impedía ejercer su voto. La iniciativa cuenta con la anuencia del Partido Comunista y de Bárbara Figueroa, que junto a Díaz confirmaron el jueves 8 un acuerdo para sacar adelante una directiva de transición -impidiendo que Martínez llegue nuevamente a la presidencia- para terminar en un congreso refundacional de la organización. La meta: actualizar el padrón y cambiar de una vez por todo el sistema electoral en la CUT y, en lo posible, abrir la puerta a nuevas organizaciones. “Para todos esto es un sacrificio, y yo creo que para la Bárbara también es un sacrificio tener que conducir este proceso. No va a ser fácil, no sé si lo esperaba”, dice Díaz. Hace unos días en La Tercera Figueroa reconoció que “no cabe duda que este proceso electoral deficiente está significando costos para la CUT. Peleamos por una reforma laboral, estuvimos a la cabeza de un proceso duro, entonces no puedo suponer que la CUT no juegue un rol incidente cuando se propone objetivos grandes. Sin embargo, no puedo pretender tapar estas irregularidades, dejarlas que pasen por el lado”. Fuentes en el PC entienden que, hasta cierto punto, la gestión de Figueroa se ha ido desgastando progresivamente, proceso que se intensificó por el rol que la dirigente cumplió en la compleja tramitación de la Reforma Laboral, y que la ubicó -por omisión o iniciativa propia- en la misma frecuencia del gobierno. En la colectividad, sin embargo, creen que eso no explica la derrota. El lunes 5, en la reunión de la comisión política, la tienda compartió el diagnóstico respecto de que el sistema de elección en la organización estaba “agotado”. Algunos militantes, sin embargo, dejaron entrever una supuesta intervención de incumbentes en el proceso para disminuir la presencia de la tienda en la multisindical. Las miradas apuntaron a personeros de La Moneda. La misma sospecha tienen en el equipo de Nolberto Díaz. Esta semana trascendió que en una audiencia privada con su camarada, el ministro del Interior Mario Fernández, el dirigente de Enap explicitó sus resquemores frente al rol que habría cumplido el subsecretario Mahmud Aleuy en favor de Arturo Martínez.
La Sombra Del Frente Amplio
Por estos días, las fuerzas que trabajan en la construcción de un Frente Amplio de izquierda (Revolución Democrática, Movimiento Autonomista, Izquierda Libertaria y Nueva Democracia, entre otras) que enfrente a la Nueva Mayoría están empeñadas en reunir esfuerzos para competir -en conjunto- en la mayoría de las federaciones estudiantiles que renuevan sus directivas a fin de año. Las conversaciones incluyen un entendimiento para disputar la Fech. Como se ha venido repitiendo en los últimos años, salvo excepciones, deliberadamente en esas tratativas las Juventudes Comunistas no están incluidas. Desde Camila Vallejo (2012) que los comunistas no lideran la Fech. Hoy ni siquiera tienen figuras visibles en la Confech ni menos vocerías. En esa instancia, los estudiantes comunistas integran un bloque junto a otras fuerzas de la Nueva Mayoría que no tiene mayor incidencia en la interna, a pesar de que en algunas discusiones han intentado imponer matices sobre la conducción de la orgánica, pero han terminado en minoría. “Hay pérdida progresiva de vocerías en el movimiento estudiantil por parte de los comunistas desde 2009, que se ve reflejada en sus derrotas en espacios importantes, como la Fech, la Feusach, la Fec y que tiene que ver con cómo se han alejado de lo que los movimientos sociales exigen. Luego de que el PC entra a la Nueva Mayoría, se produce el clímax de esta desafección con el mundo social, la fidelidad con el gobierno es cerrada, eso de un pie en la calle y otro en el gobierno nunca se materializó”, afirma Camila Ortiz, coordinadora nacional del frente estudiantil de la Izquierda Libertaria. Fuentes en el PC desdramatizan el retroceso en el movimiento estudiantil. De hecho, dan dos ejemplos: en la Fech, la vicepresidenta es militante de la colectividad y son la segunda fuerza en el Consejo de Federación. En tanto, entre los estudiantes secundarios aseguran que con la Cones mantienen el protagonismo junto a su presidente, José Corona, quien en todo caso ha marcado un matiz respecto de sus pares de la Aces y distancia del gobierno. En algunas instancias de las JJ.CC., militantes han planteado aprensiones respecto del rol del partido y de cómo su perfil oficialista impacta en la organización estudiantil. El pragmatismo, sin embargo, entre los comunistas más jóvenes prima. “No hay un retroceso significativo  del PC en el movimiento social. Tenemos un contexto en que, en general, la presencia de los partidos no es la misma a la que había a inicios de los 90. Sí creo que como PC estamos viviendo experiencias nuevas y eso puede expresarse en que tengamos una menor influencia de la que esperamos”, reconoce el diputado PC Daniel Núñez, quien en los 80 lideró la Federación de Estudiantes Secundarios, Feses. (Fuente: latercera.com)